- DEPRESIÓN
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- Descripción:
- Trastorno
del humor que cursa con tristeza.
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- Se
considera que uno de cada cuatro individuos presentan habitualmente
depresiones emocionales, siendo más frecuente en mujeres que en
varones. La depresión es una reacción humana, normal, ante un
problema de desaliento o situación adversa. El organismo trata de
adaptarse rápidamente empleando sus recursos propios, pero con
frecuencia es necesaria la ayuda de un especialista.
- Las
depresiones por causas conocidas, como fallecimiento de un ser
querido, regreso de las vacaciones, pérdida del empleo, divorcio o
frustración afectiva, son relativamente fáciles de curar, aunque
la causa no se pueda corregir. Con el tiempo, el enfermo termina
adaptándose a la nueva situación y puede soportar con entereza su
tristeza.
- Las
depresiones endógenas, aquellas que nacen por causas orgánicas
conocidas o no, son las más peligrosas y las que con frecuencia
conducen al suicidio. Habitualmente se dan en personas sanas, con
una vida familiar y laboral perfecta o soportable, pero que súbitamente
se ven inmersos en un estado de tristeza imposible de controlar. En
estos casos, suelen fracasar todos los razonamientos, aunque ello no
quiere decir que se debe abandonar a su suerte a estos enfermos. Si
tienen la desgracia de moverse en un entorno social y familiar que
no les hace caso porque, según ellos, no tienen motivo para estar
deprimidos, caerán en un estado de tristeza peligroso para su salud
mental y física.
- Las
depresiones también tienen sus ciclos, más importantes en otoño,
por la noche y en las horas de la madrugada,
y pueden convertirse en crónicas y dificultar el buen
rendimiento en el trabajo o el hogar. Son frecuentes el insomnio, la
ansiedad, las crisis hipocondríacas, las fobias, los trastornos
digestivos y la falta de apetito sexual.
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- ¿Por
qué lloramos?
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- Parece
ser que la cantidad de lágrimas no tiene una relación directa con
el dolor que sentimos, ya que sucesos aparentemente inocuos nos
producen un baño de lágrimas, mientras que otros con dolor
profundo apenas nos dejan esbozar un ligero lagrimeo imperceptible.
En ese mismo sentido, los niños son de lágrima fácil, las mujeres
más que los hombres, los ancianos dicen que se comen sus lágrimas,
mientras que las lágrimas de cocodrilo son una realidad y no una
frase.
- Lo
más probable es que las lágrimas sean un mecanismo de expulsión
para nuestros sentimientos, de la misma manera que lo son los gritos
o el sudor, los cuales empleamos de manera inconsciente para
liberarnos de algo que nos hace daño. Pero lo curioso del caso es
que también podemos emplear el lloro para liberarnos de una tensión
emocional o para expresar nuestra alegría, del mismo modo que
podemos emplearlo para implorar ayuda, coaccionar a otra persona o,
simplemente, para lubricar un ojo reseco o expulsar un cuerpo extraño.
Todo ello nos deja bien claro que las lágrimas son un
extraordinario mecanismo corporal que puede solucionar muchas cosas.
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- En
muchas ocasiones lloramos demasiado poco en relación al dolor y en
otras circunstancias tanta lágrima no está justificada y sin
embargo parece que nos recreamos en la cantidad, hasta el punto de
que alguien nos cede su pañuelo. Lloramos de rabia, por pura
hipocresía (así disimulamos), falsamente (Nerón fue un ejemplo de
ello), sin una causa que lo justifique (lágrimas de cocodrilo,
dicen) y por cuestiones de imaginación (somos los protagonistas de
una película ficticia.) También lo hacemos
en sueños (es el lloro más profundo de todos), antes de que
nos hagan daño (los niños lloran antes de que les pongan la
inyección), durante el daño (lógico), después de ello (el
recuerdo nos traiciona), por pura ternura (un recién nÁcido), de
felicidad (cuando nos toca la lotería), en la marcha y el regreso
de un ser querido (chocante, pero cierto), voluntariamente (para
buscar consuelo), involuntariamente (podemos quedar en ridículo) y
hasta cocinando (la cebolla, ¿recuerdan)
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- Todas
estas situaciones y algunas docenas más, solamente se dan en el ser
humano y esto que nos debería hacer felices nos molesta bastante.
No siempre es agradable que los demás conozcan nuestras emociones,
aquello que pertenece solamente a nosotros. Con las lágrimas
nuestro mecanismo de defensa queda a merced del enemigo, del
interlocutor, y ya no podemos disimular. Si nos aman aprovecharán
para darnos un beso, pero si nos odian será la señal para
atacarnos sin piedad.
- Sin
embargo, y al margen de todas las consideraciones anteriores, lo más
increíble es que podemos llorar lo mismo de felicidad que de
tristeza, dormidos que despiertos, cuando alguien muere y cuando
otro nace.
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- Tratamiento:
- Indudablemente,
la persona afectada debe acudir en primera instancia a un
profesional médico, sea psicoanalista, psicólogo o psiquiatra,
buscando alguien que le escuche durante el tiempo que precise. De no
ser así, la compañía de un buen amigo, un filósofo o la familia,
le ayudarán a sobrellevar su enfermedad hasta que pase la crisis.
Nunca se deberá dejar solo a un enfermo depresivo y es sumamente
importante hablar con él y demandarle para que suelte su pena.
- El
alcohol, las drogas y muchos medicamentos aparentemente normales,
pueden provocar crisis reactivas muy serias e incluso episodios de
esquizofrenia.
- Entre
los medicamentos que pueden provocar depresiones están los
anticonceptivos orales, la cimetidina y la retirada de las
anfetaminas. En cuanto a las enfermedades que generan estados
depresivos están: la gripe, neumonía, hepatitis, enfermedad de
Addison, artritis reumatoide, esclerosis múltiple, parkinsonismo,
traumatismos, tumores cerebrales, falta de sueño, carencia de
vitamina B12 y demencia senil. Será difícil curar a un paciente
deprimido si antes no se han suprimido las causas que la originaron.
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- Plantas
medicinales:
- La
hierba por excelencia para cualquier tipo de depresión es el
hipericón, aunque tarde unos días en empezar a hacer efecto. También
son útiles el eleuterococo, la avena y la melisa. La medicina china
emplea la Angélica y el Regaliz, mientras en aromaterapia se
emplean los aceites de jazmín, geranio y melisa.
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- Oligoterapia:
- El
litio es el mejor remedio para evitar que entre en una fase crónica.
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- Nutrientes:
- El
polen, la jalea real y los aminoácidos L-Tirosina y DL-fenilalanina,
tienen una efectividad bastante interesante en el tratamiento de
fondo de todas las depresiones. También se recomiendan la vitaminas
C, B-12, ácido fólico y B6.
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- Homeopatía:
- Ignatia
amara CH9, Natrum Muriaticum CH5, Kalium phosphoricum Ch4, Arsenicum
album Ch9, Pulsatilla Ch4.