¿No es acaso la felicidad el mayor fin perseguido por los seres humanos? ¿Y no es cierto también que se alcanza por cortos espacios de tiempo y cada cual según sus deseos?

Lo que ocurre en el universo de las personas que conviven es siempre una incógnita, pues nuestra visión es por fuerza superficial. ¿Cómo se las arreglan aquellas parejas que, por lo menos aparentemente, son felices? ¿Son en realidad desdichadas, aún sin saberlo, y toda su sabiduría consiste en soportar estoicamente su infortunio? ¿Su experiencia nos puede servir de orientación? ¿Cumplen tal vez con el adagio de que "No se trata de soportar que los vientos soplen en contra, sino de colocar las velas de modo que los hagan favorables?"

Con esta sección, abierta a todas aquellas personas que tienen problemas de relación social, afectiva, laboral o de pareja, no pretendemos suplir al psicólogo, sino comportarnos solamente como lo haría un amigo sincero. Con frecuencia acudimos prematuramente a contar nuestros problemas y angustias a un profesional, cuando en realidad -al menos en ese momento- solamente necesitamos un persona que nos escuche, que nos aliente y nos ponga la mano sobre nuestros hombros. Pero esas personas no abundan, pues la sabiduría no es patrimonio de nadie, sino de gentes de buen corazón.

Para que podamos serles de utilidad, tiene que explicarnos lo más sinceramente su problema actual, además de hablarnos de las causas y de las soluciones que usted adoptaría si fueran factibles.

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