- Principales causas de la caída del pecho
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1.
El adelgazamiento
es la causa más generalizada, ya que la mujer normalmente comienza a
estar preocupada por su peso desde muy temprana edad, apenas cumplidos los
18 años, y si ya empieza a realizar regímenes de adelgazamiento por
iniciativa propia, no tomando las precauciones necesarias, apenas
cumplidos ya los 25 años el daño será muy importante. El problema surge
no por falta de elasticidad de los tendones o tejidos, sino porque el
tejido adiposo se afloja por carencia de grasas y esa carencia se extiende
incluso a la piel exterior que se vuelve rígida. Por ello hay que
insistir en que los tratamientos para adelgazar deben ser muy lentos,
apenas dos kilos por mes, y que de suprimir las grasas de la alimentación
la parte más afectada serán los pechos y posteriormente la piel. Aunque
la guerra a las grasas y las calorías, lo mismo que a la sal, son una
norma equivocada totalmente extendida, en el término medio está la
virtud y lo mismo que no se deben consumir grasas procedentes de mamíferos,
no se pueden suprimir el resto de las grasas alimentarias, como pueden ser
las grasas vegetales o aceites.
2.
Deporte.
No es que el deporte sea algo
perjudicial para la belleza de los pechos, sino que la práctica de
un deporte implica ciertas precauciones para la mujer. Cualquier
actividad física intensa y continuada produce una movilidad de las
mamas que de no contenerla producirá pequeños micro-desgarros en
los tejidos más débiles. Por eso la mayoría de las deportistas
profesionales emplean sujetadores especiales, muy sólidos, los
cuales evitan el bamboleo y así no hay peligro de desgarramiento.
Incluso algunas actividades especialmente intensas obliga a fajarse
para aplastar ligeramente los pechos y con ello evitar un daño
importante. Nada que objetar a estas medidas de precaución pero
para compensar esta inmovilidad después del ejercicio es
conveniente liberar a los pechos de cualquier sujeción y dejarlos
en plena libertad.
3.
Culturismo.
Es necesario mencionar aparte este deporte ya que puede ser la causa
de alteraciones en los pechos sino se tienen en cuenta ciertas
precauciones. Como quiera que para el desarrollo y definición
muscular se hace necesario suprimir drásticamente las grasas de la
alimentación, el tejido adiposo del pecho se atrofia y como
consecuencia la mama pierde volumen. La práctica de los ejercicios
fortalece sensiblemente los músculos pectorales y ello evita que se
caiga, pero el resultado final es un pecho más pequeño muy firme,
el cual puede ser del agrado o no de la mujer. Lo importante es no
creer que un pecho redondeado y firme se puede lograr solamente con
el ejercicio de pesas, ya que se hace necesario varios detalles para
lograrlo. También hay que desmitificar la costumbre de tomar proteínas
extras como medio para dar firmeza, ya que como hemos visto
anteriormente no es el músculo pectoral (principal demandante de
proteínas) el responsable ni del volumen ni de la firmeza.
4.
Natación.
También existe la creencia de que la natación es el mejor deporte
para los pechos, lo que tampoco es cierto en su totalidad. La natación
aporta sin embargo una serie de ventajas con respecto a otros
deportes y es que expande la caja torácica y endereza la espalda,
lo que ya de por sí levanta el pecho y lo saca hacia delante. No es
que modifique su tamaño o firmeza, sino que crea el
"ambiente" necesario para su belleza, a poco que se le
cuide. Por ello las nadadoras, incluso las de pecho poco voluminoso,
suelen tener un pecho muy vistoso, no tanto por la mama en sí, sino
por lo bien formado que está el tórax y la espalda. Si a esto añadimos
el efecto beneficioso que tiene el agua fría sobre los músculos y
la piel y que además la deportista no suele someterse a ningún régimen
de adelgazamiento, el resultado final es que este deporte es el más
beneficioso para la mujer a nivel estético.
5.
Maternidad
y lactancia. Hay quien opina que
la maternidad empeora siempre los pechos femeninos, mientras que
otros afirman que, por
el contrario, le puede favorecer. La presencia de leche en los
conductos produce un aumento de la glándula, la cual no cuenta con
un sostén especial para soportar el nuevo peso y se impone la
necesidad de emplear el sujetador adecuado. Como quiera que el
aumento dura unos pocos meses, si la mujer tiene la precaución de
emplear una prenda adecuada, así como cremas de belleza que
faciliten la distensión de los tejidos y duchas frías de vez en
cuando, al finalizar la lactancia no hay motivo para que se hayan
deteriorado. Lógicamente, cuando la mama retorna a su volumen
original, la piel y los tejidos tienen que contraerse de nuevo y ese
es un proceso que lleva su tiempo, pero que es totalmente
reversible. Lo importante, como ya hemos indicado, es no disminuir
la ración de grasas vegetales, además de los pescados azules, y
emplear las cremas adecuadas que existen en el comercio.
6.
Envejecimiento.
Este es un proceso que solamente podemos mitigar, pero nunca detener
y que inexorablemente conducirá a una atrofia de todos los tejidos.
Pero en la medida en que la mujer beba suficiente agua que impida la
deshidratación de la piel, haga un poco de ejercicio que fortalezca
sus pectorales, no se exponga al sol, utilice cremas nutritivas,
coma suficiente cantidad de grasas vegetales, tome suplementos vitamínicos
y realice masajes cotidianos en sus pechos, éstos tendrán una
larga vida en cuanto a belleza.
Plantas medicinales con acción sobre los senos
A nivel general,
solamente tienen alguna acción positiva la Salvia, el Lúpulo y la
Alfalfa por su contenido en estrógenos naturales los cuales pueden
estimular el crecimiento en casos de insuficiencia en el desarrollo. También
son útiles la soja y sus derivados, ricos en isoflavonas.
Localmente se
emplean con un efecto moderado las fricciones con aceite de Onagra, de
Alholvas y de Jojoba, los cuales proporcionan un aumento de la redondez
por el aporte de grasas y una mayor elasticidad a los tejidos y la piel.
También son de
utilidad dosis extras de vitamina E y sílice.
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seca, grasa, mixta)
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