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- 1.
Eliminar de la alimentación los hidratos de carbono
refinados, como son el pan, harinas, dulces o pastas italianas. Dado
que el problema no está en el alimento en sí, sino solamente en el
refinado, consumiendo alimentos integrales podemos seguir saboreando
esas comidas.
- 2.
Reducir algo el consumo de sal, pero en lugar de eliminarla
cambiarla por sal marina o en su defecto por sal de apio o yodada.
- 3.
Comer abundancia de verduras y hortalizas, pero no mezclarlas
con productos cárnicos de cerdo o vaca. Se puede añadir algo de
carne de pollo, pavo o conejo.
- 4.
Tomar frutas en abundancia, en especial piña y cerezas.
- 5.
Después de las comidas, tomar una infusión de rabos de
cereza y estigmas del maíz.
- 6.
Otras plantas medicinales que le ayudarán son: la cola de
caballo por su acción diurética y remineralizante, las hojas de
abedul por que eliminan los edemas de las piernas, el enebro por su
efecto purificador, la ortiga verde por el gran aporte de minerales
y vitaminas, así como por su acción depurativa. La ortiga blanca
regula los trastornos del período. La bolsa de pastor es una planta
antihemorrágica que refuerza además los capilares y las venas,
impidiendo que se dilaten.
- 7.
Tome una semana al mes suplementos de hierro, especialmente
hierro asimilado en levadura que encontrará en herbolarios. La
carencia de hierro se ha demostrado que es uno de los
desencadenantes de las celulitis crónicas.
- 8.
También tome suplementos de Cromo orgánico, el cual influye
decisivamente en el metabolismo de las grasas y los hidratos de
carbono, mejorando además la asimilación de la glucosa e
impidiendo que se trasforme en grasa. También deberá tomar
suplementos de yodo, el cual con su acción directa sobre la glándula
tiroides podrá estimular el metabolismo. Lo podemos encontrar en
las algas fucus, kelp o kombu, así como en la sal marina, los
ajos, los rabanitos y el centeno.
- 9.
Practique gimnasia, pero de ningún modo que sea agotadora.
Si bien la gimnasia es adecuada para reducir la celulitis, su mayor
efecto está en evitar que se queden flácidos los músculos, lo que
indudablemente facilitará el desarrollo de la enfermedad. Practique
un deporte moderado o escoja uno en el cual se trabajen mucho las
piernas, como pueden ser las artes marciales (Kung fu, Kárate o
Taekwondo) o el baile. No obstante y para que el ejercicio no sea
perjudicial para la circulación, después de trabajar deberá
realizar una prolongada sesión de enfriamiento progresivo. Para
ello, nunca suspenda el ejercicio bruscamente y modere su esfuerzo
poco a poco, hasta llegar a la fase de reposo. En ese momento, túmbese
en el suelo y ponga sus piernas hacia arriba unos minutos para que
la sangre acumulada en las piernas retorne. Después dese ya la
ducha y al terminar emplee agua fría en las pantorrillas durante
unos segundos.
- 10.
No se olvide beber abundante agua, antes, durante y después
del ejercicio. El agua no engorda, no tiene calorías y no se
acumula en los tejidos salvo que exista una enfermedad renal o
cardiaca.
- 11.
Utilice sin problemas los rodillos para masajes, los guantes
de crin, las duchas especiales y cuantas cremas anticelulíticas
pueda comprarse. No le harán daño y siempre le mejorarán algo.
Para un mejor efecto frótese la piel con el guante de crin para que
se caliente y dilaten los poros, y aplíquese entonces la loción
escogida ya que así penetrará mejor. En las clínicas
especializadas le aplicarán tratamientos a base de vendas frías, galvanoterapia, diatermia y rayos
infrarrojos, entre otros, los cuales suelen ser eficaces aunque muy
caros. Si se lo puede permitir económicamente adelante.
- 12.
Es muy importante que haga frecuentemente ejercicios de
estiramiento para las piernas.
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